Qué parase el cañón de mi caída que sonaría como el sollozo de un bebé desde mis vísceras.
Sospeché tu sueño de vikingo curtido en el coito hacia mi voz virgen que ya derribase la torre en el orgasmo.
Te encantó el sabor de mi sangre.
El humo volcánico me hizo ver la aurora.
Te entrega su pié para ungirlo de tinto.
Los vampiros del lobo enemigos convierten mi sal en plata,
el ogro de esta casona me pule hasta fundirme en agua.
Un emperador contó cuentos para sumar dinero,
sus siervos eran altezas cuya palabra es una hazaña.
Toca esta tela y verás que se quema, vístetela para engraciar sus sedes.
La gloria al enfermo fue darle su tierra.
No tengo más medios que afeitarme el pubis con las uñas que se muerden.
La despedida fue masiva.
Eres un payaso preocupado por la privatización de los caramelos.
Los clasistas suelen ser propensos a los cambios.
Te hiciste con el rito de mi ciencia mientras dinamitabas la sorpresa.
Soy el jodido anticristo.
Eres tan maleducado que me has podido dar las gracias.
La comunicadora opinó por su boca de vieja insatisfecha.
No fue bastante llorarlo antes.
Las más putas me comieron a mí.
El comunicado es todo tuyo, te doy la pista de mis nervios.
Tú eres dorado como una vaca y yo sagrada cual alianza.
Piratita, si abrieses los mares morirían ballenas,
si alzando la hazada lloviesen puñales…
No creo que les parezca mal.
Ya no soy la orgullosa casadera de tus peros ni la tonta de tus sueños.
Pon a prueba las dotes de mi voluntad y quédate con la vuelta.
Están contigo.
Te encantó el sabor de mi sangre.
Decembro 26, 2010 por ameaza