Cuando íbamos a la playa cantábamos por las ventanillas del coche. Yo no había iniciado todavía las clases de inglés, así que repetía sus dictados. Había un tema muy divertido que ella proponía sin parar, y yo accedía a emularlo. I was made for lovin’ you baby, you were made for lovin’ me… con el tiempo descubrí el nombre del grupo: Kiss.